A veces las cosas que parecen mas sencillas son las mas difíciles de hacer, por ejemplo, cosas que uno tiene que hacer por su propio bien, como pensar en uno mismo antes que en los demás.
Cuan egoísta suena, ¿no?
Pero espero poder explicarme bien en las líneas siguientes para que se pueda entender mi punto de vista.
Particularmente, me pasa que me cuesta mucho decir que NO. Mas que nada a todo lo que se relaciona con eventos sociales y compromisos, siento que debo estar para todos, debo escucharlos acompañarlos, pero al final, al cumplir ese papel de "acompañante" hace que uno no sea el protagonista de su propia vida.
Es bastante interesante; en vez de contar su propia historia, uno termina contando todas historias que le pasaron a otras personas, y al terminar el día fueron todas experiencias ajenas, ninguna propia. Lo que deja como resultado una gran inexperiencia frente al mundo, y sus problemas, situaciones a las cuales nos vemos expuestos a diario, pero como uno no se anima a vivir por sí mismo, es mas fácil ayudar a los demás con sus vidas, acompañandolos y aconsejandolos, en vez de preocuparse por tomar riesgos y empeazar a vivir un poco.
Lo que este razonamiento tiene de bueno, es que uno al darse cuenta de que no protagoniza su propia vida, enseguida quiere hacer cambios que modifiquen este círculo vicioso en el cual estamos atrapados. Y es en ese momento donde empiezan los problemas.
Uno se encuentra muy cómodo en su lugar de "espectador" pero en el momento de dar el primer paso para dar vuelta este resultado es cuando nos enfrentamos con esos miedos que tanto estabamos evitando.
Sin dudas no es fácil el cambio, requiere de mucha voluntad, práctica, esfuerzo y sobre todo convicción en uno mismo, que es justamente una de las cualidades que nos falta si caímos en esta "forma de vida" de jugar de "suplentes" en nuestra propia vida. Pero si bien es algo difícil, es algo que sabemos que es posible.
El camino será duro, nos impondrá muchísimas pruebas, en las que siempre la opción mas fácil va a ser ceder ante las necesidades ajenas a las nuestras, pero no debemos dejarnos abatir. Es un proceso largo, pero es efectivo, y como en todo camino daremos tres pasos y luego retrocederemos uno, pero uno tiene que tener la humildad y el valor suficiente para saber equivocarse.
Los nervios me consumen cada vez que tengo que enfrentarme a una nueva situación de las que tanto escapaba, pero al final del día, puedo decir que he vencido una nueva batalla y que cada una de éstas está moldeándome en una mejor persona cada día, una mejor persona que va a servirme a mí, que me va a dar satisfacciones a mí, que va a generarme mas confianza y experiencia, que es la base de todo.
Indefectiblemente si estoy bien conmigo mismo, lo voy a estar para servir a los demas, de modo que no estoy siendo egoísta, si no que pensando primero en mí, y poniéndome en primer lugar frente al resto, al mismo tiempo doy el mensaje de que una persona que se quiere, se respeta, donde el respeto empieza por uno mismo, va a infundirse en los demás, y va a tener mejores respuestas y mejores consejos a la hora de acompañar a sus seres queridos, pero ahora con una nueva perspectiva; con las riendas de su propia vida y sin meterse en la de los demás.
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